El primer café que tenemos en NOMAD se lo cedemos como Limited Edition exclusivo a nuestros amigos de Play. Este café fue comprado por Fran, CEO & Chief of Coffee, durante la subasta en el BEST OF YEMEN de 2025. Antes de la decisión de compra, en NOMAD, tuvimos una cata a ciegas con todos los lotes que componían este BoY. Todos los cafés eran muy buenos, pero algunos sobresalieron en la mesa. Uno de ellos fue el café número 1 en la subasta con 90,45 puntos sobre 100. Pero hubo uno de ellos (el lote que tenemos) que también nos encantó, sobre todo a Fran, ya que le recordó a un café de Yemen que cató por primera vez en su curso Q grader en 2019. Este lote, que estaba en el número 24 de la subasta, con 87,90 puntos, nos encantó por ese perfil intenso de fruta deshidratada, súper dulce y muy denso en boca. Además podemos encontrar cacao nibs, ciruela roja, fresa, frutos sobre todo rojos, acompañados de chocolate 70%, miel y panela. Un café con un cuerpo sedoso y una acidez melosa con un retrogusto largo y agradable. Este café de Yemen, después de casi 7 años, era el café de Yemen que queríamos tener en NOMAD.
En Wadi Jannat, entre las fértiles colinas de Badan, la vida y el legado de Fátima Al-Gharab siguen formando parte de la memoria local. Fátima vivió un siglo, y a lo largo de esos años sus días estuvieron definidos por el trabajo del café. Desde joven asumió cada tarea por sí misma: plantar los cafetos, cuidar las terrazas, cosechar, seleccionar y secar. Sus árboles, incluidas las variedades Udaini y Tuffahi, se nutrían de las lluvias de montaña y del agua de manantial, ofreciendo cosechas constantes año tras año.
Incluso en la vejez, cuando ya no recorría las terrazas, Fátima siguió siendo la fuerza rectora de su finca. Desde su casa preparaba el compost, dirigía el trabajo y se aseguraba de que cada etapa se llevara a cabo con precisión por los miembros más jóvenes de la comunidad que seguían sus instrucciones. Su finca era modesta en tamaño, pero sostuvo a sus seis hijos y se convirtió en un símbolo de continuidad y resiliencia.
El lote de este año, cultivado a partir de SL34 verificado por ADN y procesado mediante el método Alchemy de Qima, refleja tanto su herencia como las condiciones singulares de Wadi Jannat. A 1.900 metros sobre el nivel del mar, la tierra aporta claridad y estructura, mientras que el protocolo de fermentación Alchemy añade profundidad a su perfil natural.
La influencia de Fátima perdura no solo en su familia, sino también en la cultura agrícola de Wadi Jannat. Su autoridad, conocimiento y dedicación de toda una vida al café establecieron un estándar que otros en la comunidad continúan. Su historia refleja la de Ibb, una provincia moldeada durante mucho tiempo por la agricultura y reconocida como la más fértil de Yemen. Desde las laderas en terrazas de Badan hasta los centros históricos de Ibb y Jiblah, donde la reina Arwa situó la agricultura en el corazón de su reino, el legado de Fátima pertenece a una estirpe de custodios que han sostenido el patrimonio agrícola de Yemen durante siglos.
Proceso
La culminación de años de experiencia en procesamiento y de más de 1.300 experimentos, la Serie Alchemy de Qima representa la nueva generación en innovación en el procesamiento del café. Gracias a estas innovaciones, han logrado añadir valor sensorial a los cafés. Los perfiles en taza resultantes son intensos y potenciados; mantienen los sabores y notas intrínsecos que representan el terroir y el origen genético del café.
La serie Alchemy se basa en una combinación de presión (hasta 10 bar / 145 psi), control de temperatura, regulación de gases y secado gestionado, para desarrollar una gama de cafés verdaderamente únicos, con una expresión y estructura de sabor incomparables. Todos los protocolos de procesamiento y fermentación se sustentan en principios de ingeniería química, lo que garantiza que las innovaciones sean tanto sensorialmente distintivas como científicamente novedosas.