En NOMAD estábamos buscando consolidar alguna nueva relación a largo plazo para nuestra sección de cafés de la casa. Entonces, Sofie de Sucafina nos recomendó contactar con Alfonso de Café Monteverde y su finca Timbuyacu ya que su filosofía y sus valores en la búsqueda de la calidad, en el cuidado de su gente y la protección del entorno encajaban con los valores de NOMAD.
Alfonso nos envió unas muestras de varios de sus lotes, entre ellos este Geisha de proceso lavado que encajó a la perfección en lo que estábamos buscando para nuestra sección de competición.
Timbuyacu proviene del quechua Timbu (hirviente) y Yacu (agua), en referencia a una naciente de agua natural ubicada dentro de la finca, de donde el agua brotaba de manera burbujeante, como si estuviera en ebullición. Esta finca tiene una larga historia familiar, desde la abuela de Alfonso, Eleodora Mori de Ibérico, hasta nuestros días donde Alfonso se encarga del cuidado, venta y exportación del café. La finca está dividida en varias parcelas: Vista Hermosa, El Mirador, Pirruro, Nuevo México, Alto Timbuyacu, Jergón, El Shapingo, El Pante, La Cabaña, Quishtucto, Pileta y Las Peñas. Justo este lote en concreto proviene de la parcela El Shapingo, una pequeña finca de 2 hectáreas y un cerco natural de pino y eucalipto.
La finca trabaja con un enfoque regenerativo, recuperando suelos degradados mediante el uso de materia orgánica, sistemas agroforestales y un manejo integral desde la germinación hasta la postcosecha. Algo que valoramos mucho en NOMAD.
En definitiva, estamos agradecidos de haber conocido y empezado esta relación con Timbuyacu y esperamos tener sus cafés de ahora en adelante. Esta relación comercial ha sido de manera directa con la ayuda de Sucafina en la importación y financiación del lote.