En fragancia podemos encontrar notas a frutos secos como la nuez de macadamia y anacardos. Es también muy dulce con notas que nos recuerdan a chocolate con leche, cacao en polvo y melaza. Es ligeramente afrutado en boca y tiene también una nota herbal que nos recuerda a la manzanilla. Tiene una acidez suave y un cuerpo terso.
En una región conocida por el cacao, Juan y Lucía están demostrando que Bolivia tiene mucho más que ofrecer al mundo del café de especialidad. Finca Paraíso es el resultado de años de esfuerzo, curiosidad y una filosofía de vida que lo impregna todo: el Vivir Bien, un concepto heredado de los pueblos indígenas locales que habla de prosperar en armonía con la comunidad y la naturaleza.
Juan llegó al café desde la raíz. Criado en una familia cafetalera del Alto Beni, pasó más de una década trabajando en Agricafe, donde se formó en beneficio húmedo, laboratorio, control de calidad, tueste y exportación. Esa experiencia, evaluando lotes de pequeños productores, afinando su paladar, es hoy la columna vertebral de la calidad de Finca Paraíso.
Lucía comparte esa misma filosofía de mejora continua. "Siempre que cambiamos algo respecto al año anterior, estamos impacientes por ver cómo quedará el café", explica. "Ver nuestra creatividad reflejada en los resultados es lo que nos motiva." Aunque cada uno gestiona su propio lote, Juan el Catuai, Lucía el Java, ambos insisten en que todo ha sido trabajo compartido desde el primer día.
La finca destaca por su meticulosidad: semilleros perfectamente ordenados, maquinaria impecable y un almacenamiento cuidado al detalle. Juan nunca recibió formación formal; aprendió observando, experimentando y preguntándose constantemente cómo mejorar. Esa misma curiosidad se traduce en taza.
Proceso
La cosecha se realiza manualmente, seleccionando únicamente las cerezas en su punto óptimo de maduración, identificadas por un color rojo intenso.
Después de la recolección, el café es despulpado y colocado en bolsas plásticas para iniciar una fermentación controlada de entre 24 y 48 horas. Durante este proceso, Juan monitorea constantemente el café utilizando métodos tradicionales adquiridos por experiencia; cuando el mucílago comienza a desprenderse fácilmente del pergamino, la fermentación se considera lista.
Posteriormente, el café es lavado con agua fresca y trasladado a camas de elevación, donde se seca lentamente entre 15 y 20 días hasta alcanzar aproximadamente un 12% de humedad.
A la hora de replicar la receta, hay diferentes variables que pueden interferir en el resultado final de tu taza, tales como la fecha de tueste, conservación de los granos, ambiente, agua, etc. Es importante tener en cuenta que todos estos factores puedan influir y tengas que hacer pequeños ajustes al replicar esta receta.
Método: Aeropress
Molino: Fellow OPUS al número 6.1
Agua mineral recomendada: Lanjarón
Hemos utilizado 18 gramos de café por 180 gramos de agua a una temperatura de 93º.
Añadimos el agua en 1 vertido con un bypass extra de 40ml de agua. Vertemos el agua hasta llegar a los 180gr. El tiempo total de infusión debería de ser 2 minutos, y terminar la extracción sobre los 2:35. Consiguiendo con esta receta un TDS de 1.56% y un porcentaje de extracción del 19,46%.