Ubicados en la impresionante región de Sidamo, Samuel Tunisisa y su familia llevan más de tres décadas dedicados al café. El compromiso de Samuel con la mejora de su finca y la producción de café de alta calidad se ha ido perfeccionando continuamente a lo largo de los años, aplicando buenas prácticas agrícolas, como la poda, el recepado y la plantación de nuevos plantones de café.
La combinación de gran altitud y suelos ricos en nutrientes proporciona una base ideal para que el café de Samuel siga creciendo. Sin embargo, es su pasión y dedicación lo que realmente distingue a su café. Al cultivar café bajo sombra y producir su propio compost, elimina la necesidad de fertilizantes químicos, garantizando un enfoque agrícola más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
Como parte del Proyecto Lalisaa, Samuel recibe apoyo agronómico de Sucafina Ethiopia y accede a sesiones de formación que mejoran sus habilidades en cultivo, cosecha y procesamiento. Su compromiso con la producción de alta calidad y su participación en el Proyecto Lalisaa le permiten acceder a mejores mercados y mejorar sus ingresos. Diseñado para empoderar a los pequeños productores, el Proyecto Lalisaa acorta la cadena de suministro, mejorando la calidad y aumentando los rendimientos.
En su finca de 5 hectáreas, Samuel Tunisisa adopta los principios de la agricultura regenerativa. Mediante técnicas de agroforestería, cultiva tanto alimentos como cultivos comerciales, creando un ecosistema diverso y próspero. La sombra natural de los cultivos intercalados genera un microclima ideal para sus cafetos. Cultiva una mezcla de variedades locales tradicionales, históricamente denominadas Ethiopian heirloom, lo que garantiza la diversidad genética y la resiliencia. Este enfoque holístico no solo enriquece el suelo, sino que también aumenta la biodiversidad, beneficiando a toda la finca.